domingo, 7 de junio de 2009

Ni una mirada


Subsisto, sobrevivo como un faro en mitad del océano, vapuleándome el viento a su voluntad, aires y desaires que campan a sus anchas burlándose de la luz que emana de mí sobrepasándome.
No destino a las olas ni una mirada, una tras otra golpean mis cimientos dañándome, mas, me veo incapaz de mirar y gritar que me dejen en una paz que necesito como el aire. Mi luz ilumina un pasado feliz de mar en calma falsa, en el interior brutales tempestades, en el exterior una suave acuarela azul cielo de figurada hipocresía.
En la noche cuando las estrellas juegan con el cielo marcando su particular dominio caen abatiéndome con todo su peso sin mirar el mal ocasionado, simplemente juegan, como infantes insolentes alterándome, violando mí sueño mil veces, pretendiendo que doblegue mis férreos pilares arrodillándome ante ella haciendo que inútilmente suplique.
De que me sirve un grito que no escucha nadie.
De que sirve una lluvia en el mar que solo siento yo.
De que sirve suplica si mi oración la siento insignificante.
Carmen

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sobrevivir!? eso es lo que hacemos casi todos, de vez en cuando vivimos.
Saludos
anamorgana

Valen! dijo...

escribis hermoso :).. robe algunos escritos tuyos por ais decirlo y lo ams probable es qe los anote en una agendita qe tengo con poemas y canciones qe me gustan! sos una genia sabelo :D

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